Soya y sus beneficios


El consumo de la soya se ha asociado a efectos beneficiosos en áreas tan importantes para la salud como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, la obesidad y la osteoporosis.  Es baja en grasa, libre de colesterol y rica en fibra vegetal.

En las leguminosas, como la soya, se encuentra un variado grupo de sustancias bioactivas no nutritivas como las saponinas, las isoflavonas y los fitoestrógenos.  Las semillas de soya son fuente principal de compuestos fitoquímicos con efecto beneficiosos para la salud, como las isoflavonas fitoestrogénicas (genisteína, daidzeína, gliciteína), saponinas, etc., además de ser una fuente de proteína vegetales. 

Soya y colesterol: 

Resultados de varios estudios han demostrado que el consumo de proteína de soya puede contribuir a reducir los niveles de colesterol, comparado con el consumo de alimentos de origen animal.  Por su parte, la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) recomienda el consumo de proteína de soya, como parte de una dieta saludable para el corazón, para aquellos que tienen un nivel de colesterol elevado.

Soya y Cáncer:

Parece existir una relación entre el consumo de soya y derivados y un menor riesgo de padecer cáncer de mama.  Datos disponibles sostienen la hipótesis de que un mayor consumo de soya puede tener un efecto protector frente a distintos tipos de cáncer, aunque se requiere continuar investigando y profundizando en estas investigaciones para establecer recomendaciones adecuadas para la población.

Soya y menopausia: 

Los síntomas indeseados de la menopausia pueden ser tratados con terapias sustitutivas de estrógenos.  Sin embargo, muchas mujeres buscan alternativas naturales a estas terapias.  Los fitoestrógenos, principalmente isoflavonas, tienen la capacidad de mimetizar los efectos del estrógeno in vivo.  Su estructura química, semejante a la del estradiol, les hace capaces de unirse al receptor estrogénico y provocar las respuestas propias de los estrógenos.  Sin embargo, aunque la actividad de los fitoestrógenos es mucho más baja que la del estradiol, los alimentos a base de soya podrían ser una buena alternativa a las terapias hormonales sustitutivas.  




Soya y enfermedad cardiovascular: 

Se ha visto que un consumo regular de leguminosas puede contribuir a la disminución de los niveles plasmáticos de colesterol.  Por un lado, porque son una fuente de fibra soluble que disminuye los niveles sanguíneos de colesterol y, por otro, porque tienen un bajo contenido de grasa (especialmente saturada).  Contienen saponinas que disminuyen el colesterol sanguíneo por inhibición de la absorción de colesterol o la reabsorción de ácidos biliares.  También las proteínas de la soya parecen ejercer un efecto protector frente a las enfermedades cardiovasculares. 

Soya y Enfermedad Renal: 

Algunas investigaciones indican que la inflamación tiene un papel importante en el desarrollo de enfermedades renales en algunas personas.  Algunas investigaciones preliminares señalan que las isoflavonas de la soya actúan disminuyendo el proceso inflamatorio que contribuye a la patogénesis renal. 

Soya y osteoporosis:   

La osteoporosis es un problema que afecta principalmente a mujeres postmenopáusicas debido al descenso de estrógenos que experimentan.  Una dieta adecuada, rica en calcio, y ejercicio físico son factores preventivos de la osteoporosis.  La inclusión de productos derivados de la soya puede contribuir a la prevención de la pérdida ósea, ya que las isoflavonas poseen efectos estrogénicos.